Una norma que hay que conocer es el ordinal 3 del artículo 27 de la Ley de Impuesto Sobre la Renta (ISLR), que establece como una deducción a los fines del ISLR: “Los tributos pagados por razón de actividades económicas o de bienes productores de renta, con excepción de los tributos autorizados por esta Ley”. Así, cuando el contribuyente paga otros tributos, la mayoría de las veces, el monto de lo pagado por obligaciones tributarias se puede deducir del Impuesto Sobre la Renta. Algunas leyes tributarias prohíben de manera expresa la deducción del ISLR, pero en la mayoría de los casos está permitida su deducción.

Con frecuencia el legislador tributario crea nuevas cargas tributarias al contribuyente, particularmente, mediante nuevos tributos parafiscales. Pero, si se aplica este dispositivo, las nuevas cargas tributarias no significan necesariamente un aumento de la presión fiscal sobre el contribuyente, sino una nueva tarea administrativa de naturaleza tributaria que debe realizar el contribuyente, sin que ello represente un incremento de  la presión fiscal que debe soportar.

Por ello es aconsejable que el contribuyente esté atento a esta posibilidad, es decir, debe verificar si lo que paga por otros tributos es deducible del ISLR. Ya se trate de impuestos nacionales, estatales o municipales, o las tasas que haya cancelado, o las contribuciones especiales de tipo parafiscal de cualquier naturaleza, particularmente las sociales, que deba soportar. Si es posible la deducción del ISLR  puede significar un ahorro importante para el contribuyente. Para lo cual es altamente recomendable que consulte con su asesor tributario y evalúe las posibilidades de las que se puede beneficiar.

José Amando Mejía.